abril 13, 2009

Ríos Mesa, Piedra y Gallo, y el uranio.

El pasado sábado día 11 asistí a la reunión informativa "¿Cómo afectaría la mina de uranio a la Comarca de Molina?" celebrada en el salón municipal anexo a la Iglesia Santa María del Conde, en Molina de Aragón, y que también había sido convocada por Ecologistas en Acción de Guadalajara. Acudí como militante de Chunta Aragonesista.

No os fiéis mucho del titulo de esta reunión: ¿Cómo afectaría la mina de uranio a la Comarca de Molina?. Esta reunión era, sobre todo, para los ciudadanos de la comarca de Molina de Aragón y pueblos limítrofes, que muchos de ellos no pudieron acudir por la nieve, y por eso se titulaba, obviamente, así, pero perfectamente podría haber sido: ¿Cómo afectaría la mina de uranio a la Comarca de Molina, de Calatayud y de Daroca?"

Después de que en la década de los años 70 ya se realizaron en esta Comarca de Guadalajara múltiples exploraciones aéreas por radiaométricas en busca de minerales radiactivos (uranio) y de que se realizaron también 1.440 sondeos con un total de 186.000 metros lineales verticales perforados y estudiados, ahora, con otros precios del uranio y con otras expectativas de negocio, siguen con más proyectos de investigación. El "proyecto de investigación", cuando se conoce la cantidad y ubicación del mineral que hay en la zona, es lo que antecede al "proyecto de explotación". Así que la investigación que ahora pretenden realizan es la del medio social y político que se puede encontrar para sacar el uranio.

Tres, 3, proyectos mineros de uranio hay en el nacimiento de varios ríos y entre los tres suman más de 650 cuadriculas mineras, más de 18.900 hectáreas.

El proyecto de investigación “Nazarete Guadalajara” que ocupaba 224 cuadriculas mineras y fue desestimado el pasado mes de marzo por el Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha al aprobar este un Decreto que proclama la "no registrabilidad para permisos de investigación" en ese yacimiento de uranio, lo que impedirá, de momento, cualquier futura explotación comercial del mineral en esa zona. El Gobierno de Castilla-La Mancha paralizo así, repito que de momento, la posibilidad abierta por el Gobierno Central, que en febrero había levantado la reserva estatal que pesaba sobre el área. En 2005 un incendio iniciado según parece en La Riba de Salices (en las proximidades de Nazarete) acabo con la vida de once miembros de un reten de extinción de incendios y 13.000 hectáreas de pinar. Parece que el Gobierno de Castilla-La Mancha ya ha invertido en ella 17,5 millones de euros para la recuperación de la cubierta vegetal y en medidas de control hidrológico-forestal.

El proyecto de investigación “Aragoncillo I” (nº de expediente: GU-5392/08) se inicio administrativamente en octubre de 2008 por la empresa Minera del Río Alagón, S. L. y es el que a día de hoy se encuentra en el proceso de consultas previas para determinar el alcance y nivel de detalle del Estudio de Impacto Ambiental que deberá de presentar la empresa minera. El Gobierno de Castilla-La Mancha todavía tiene que dictaminar sobre las alegaciones que han presentado asociaciones ecologistas y particulares y decidir si autoriza que el proyecto siga adelante, y por lo tanto que la empresa elabore el Estudio de Impacto Ambiental definitivo, con lo que, cuando lo presente, se abriría otro periodo de alegaciones, o si el Gobierno de Castilla-La Manchalo desestima en ya en esta fase. El proyecto de investigación “Aragoncillo I” ocupa una extensión de 171 cuadriculas mineras (aprox. 5.130 hectáreas) y afecta a los municipios de Anquela del Ducado, Corduente, Establés, Maranchón, Selas y Tartanedo.

El proyecto de investigación “Aragoncillo II”, que todavía no esta iniciado administrativamente. “Aragoncillo II” ocupa una extensión de 261 cuadriculas mineras (aprox. 7.830 hectáreas) y afectaría a los municipios de Pardos, Rillo de Gallo, Torrubia, Molina, Herrería, Corduente y Herreria.

En todos los procesos que lleva el uranio desde su estado natural como es su extracción mezclado con otros minerales por el procedimiento arranque en mina a cielo abierto o por lixiviación en perforaciones verticales, hasta su final que es el transporte por carretera a plantas de tratamiento, las consecuencias nocivas que conlleva para el medio ambiente (contaminación de aguas, atmósfera, suelos, etc.) son muchas. Hacen falta balsas de decantación de minerales, el empleo de ácidos (como el sulfúrico) y detergentes para atrapar al uranio, hacen falta grandes caudales de agua limpia que ahí la capturarían del subsuelo o de los ríos, hace falta su posterior vertido con la química del agua cambiada, al subsuelo, cauces, o grandes balsas permanentes como la que se reventó en Aznalcóllar, hacen falta caminos para grandes camiones y maquinaria pesada y, sobretodo, hacen falta grandes tragaderas para trabajar en estas minas sabiendo que en otras similares el porcentaje de trabajadores muertos por cáncer es altísimo

En el área ocupada por los proyectos de investigación “Aragoncillo I” y “Aragoncillo II” tienen su nacimiento los ríos Gallo y Mesa. El rió Mesa desemboca en el Piedra y el Piedra abastece, entre otras localidades, a Calatayud, sin olvidar, naturalmente, que el agua embotellada de muchos manantiales de la Comarca va también a otros muchos lugares y localidades.

Esta nueva fase de “investigación” del uranio, repito, es una de investigación pero del medio social y político y por lo tanto se requiere ya un completo estudio geológico e hidrológico que determine sin lugar a dudas las masas de agua que se verían afectadas por cualquiera de estos proyectos de la minería del uranio en sus fases de investigación y en las de explotación.

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