abril 01, 2009

Nubes y claros


El pleno rechaza el convenio con Magna a falta de ajustes en el texto

Blas Jiménez exige que se retire del convenio la obligación del Ayuntamiento de defender el proyecto minero ante las administraciones porque ¿coarta la libertad¿ de la entidad


Irene Llorente Yoldi. Soria

Después de dos horas de intenso y acalorado debate entre los siete concejales del Ayuntamiento de Borobia sobre sus respectivas posturas a favor o en contra del convenio con la empresa Magnesitas de Navarra, cuya aprobación iba en el orden del día de la sesión, quedó denegado por mayoría, con los votos en contra de los tres concejales de la Candidatura Independiente de Borobia y de la concejala de Tierra Comunera.

No obstante, el texto quedó supeditado a una serie de ajustes que solicitó uno de los concejales de la Candidatura Independiente de Borobia, Blas Jiménez Orte, quien planteó emplazar la votación del convenio una vez quede modificado el texto de acuerdo con los requisitos que planteó, y que el alcalde, Miguel Modrego, “vio razonables”. En primer lugar, Jiménez exigió que se eliminara del convenio un párrafo en el que el Consistorio se veía obligado a impulsar y defender el proyecto de la mina ante otras administraciones, como la Consejería de Medio Ambiente o la Confederación Hidrográfica del Ebro.

Para el concejal independiente “se trata de un texto que coarta la libertad de una entidad con suficiente capacidad de decisión como es el Ayuntamiento”. Asimismo, planteó sustituirlo por otro párrafo que indique que el Consistorio podrá presentar las alegaciones que estime oportunas, ante posibles irregularidades, siempre que un proyecto no cumpla la legalidad o vaya en contra de los intereses de su pueblo y sus vecinos.

Unas puntualizaciones que “deben quedar recogidas en el convenio antes de firmarlo”, insistió Blas Jiménez, así como una serie de mejoras al propio convenio, y citó la construcción de un museo geológico y mineralógico, o el soterramiento de las líneas eléctricas para minimizar el impacto ambiental que éstas ocasionan. Asimismo, pidió una consulta popular previa a cualquier actuación frente a las demás administraciones.

Sin embargo, Modrego señaló que “ahora las propuestas al documento tendrán que ser negociadas con Magnesitas de Navarra y si ésta acepta habrá que convocar un nuevo pleno para ratificar el texto”.

También quedó rechazada la propuesta que plantearon los otros dos concejales independientes de una consulta vecinal sobre la postura a favor o en contra del proyecto minero antes de cualquier modificación o firma del convenio con la empresa interesada en la puesta en marcha de la mina. Luis Jiménez Galochino y María Ascensión Pardo Modrego insistieron en que antes de tomar cualquier decisión sobre el proyecto minero había que tener en cuenta si la postura de los vecinos, que en la anterior consulta popular rechazaron la mina, había cambiado, porque a su juicio el convenio está directamente relacionado con el proyecto de Magna, pese a que el alcalde manifestó en varias ocasiones que el texto no tenía nada que ver con la mina.

La concejala de Tierra Comunera, Anunciación Josefa Crespo Modrego, se opuso en todo momento a la ratificación del convenio con la empresa minera como quedó denegado ya en el pleno de noviembre. Aseguró que su postura en contra de la mina es la que planteó en su candidatura de cara a las elecciones municipales y rubricó la misma por moral y ética: “Me debo a mis votantes porque me comprometí con ellos y no cambio de chaqueta”, insistió.

Fueron muchos los vecinos, algunos a favor de la mina, otros en contra, que asistieron al pleno, abarrotando la sala del Ayuntamiento. Algunos puntualizaban las manifestaciones de los distintos ediles, ocasionando varios encuentros acalorados con el alcalde y que incluso provocaron que éste les amenazara con expulsarles de la sala. Fue el punto más negativo del pleno, junto con la tensión verbal entre el primer edil y la concejala de Tierra Comunera, a la que acusó de ir en contra del desarrollo y de los intereses de su pueblo.

También asistieron algunos miembros de la Plataforma en Defensa del Agua y del Suelo y de la Coordinadora de Municipios contra la Mina de Borobia, quienes insistieron en que la puesta en marcha del proyecto no es sólo competencia de Borobia y de la Junta de Castilla y León, porque se ven afectados muchos pueblos de Soria y de Zaragoza de tres cuencas de ríos distintas.

Lo cierto es que una vez levantada la sesión pocos tenían claro qué se había aprobado y qué no, dado el embrollo que supuso el desarrollo del pleno y la disparidad de criterios sobre la mina, las concesiones del convenio, el texto en sí, las intenciones de la propia empresa, o las distintas opiniones sobre hacia dónde enfocar el desarrollo del municipio.

Fuente: http://www.heraldodesoria.es/index.php/mod.noticias/mem.detalle/idnoticia.20443/relcategoria.301

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