febrero 04, 2011

Minas made in Spain




Si. La Confederación Hidrográfica del Ebro tendrá que vigilar, remotamente, que en la mina de Borobia la empresa explotadora no vierta al acuífero del Manubles más de 50 microgramos de productos como el arsénico, por litro de agua. O sea, como dice El País, para este tipo de vertidos al dominio público hidráulico, el umbral está fijado en los 50 microgramos por litro. 50 microgramos de arsénico por litro de agua, si, pero 51 o más, no, solo hasta 50. Para ponerse a mear y no echar gota.

Pero de cualquiera de las maneras, actualmente, en España, verter a un acuífero de manera prolongada en el tiempo productos residuales de la actividad minera, como por ejemplo arsénico, es barato e incluso rentable para las empresas mineras.

Ahí tenéis, por ejemplo, el caso de la mina de cobre de la empresa Cobre Las Cruces S.A., propietaria de la mina a cielo abierto, y también, como en el caso de Borobia, encima de un acuífero, ubicada entre los términos municipales sevillanos de Gerena, Guillena y Salteras, que con toda su "innovación tecnológica", su "protección del Medio Ambiente", su "seguridad y salud y responsabilidad social" y demás mandanga y parafernalia de marketing, ha sido multada nuevamente con 12.000 euros de multa -que ya veremos si pagara-, por verter arsénico y 255.039 euros de multa, -que ya veremos si pagara-, por secarlo. Pero sin problemas eh, aquí hay "pasta". Esta empresa tenia en 2003 adjudicados más de 36 millones de euros en subvenciones (BOE 128 de 29/05/2003) y en 2008, también ya tarde, se dieron cuenta de que "no proceden". ¿Habrán devuelto algo?.

En España, actualmente, el que una mina destruya un acuífero o lo contamine, hasta con arsénico, a algunas empresas les sale gratis o casi gratis.

En noviembre 2009 la Confederación Hidrográfica del Ebro les dijo a algunos alcaldes del Manubles que velaría por la legalidad de la mina de Borobia y de su petición de nueva entrevista en agosto 2010 no han trascendido noticias. Parece pues que se quedaron tranquilos.

Ricardo Martínez

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